Escalas de consciencia

Escalas de consciencia

«Creemos saber lo que tenemos en nuestra mente, que a menudo consiste en un pensamiento consciente que discurre ordenadamente. Pero esta no es la única manera en que la mente trabaja, ni siquiera la manera habitual. La mayor parte de nuestras impresiones y pensamientos surgen en nuestra experiencia consciente sin que sepamos de qué modo».
—Daniel Kahneman

Recuerdo que una de las cosas que más me impactó cuando comencé a estudiar psicología fue lo poco que sabemos sobre cómo operan las capacidades más complejas de nuestro cerebro_ como la consciencia De hecho, reconozco que todavía me genera algo de vértigo lanzarme a profundizar en lo que es posiblemente uno de los grandes enigmas que queda por resolver en pleno s. XXI. Un fenómeno que, aunque supone uno de los actos más intuitivos y naturales del ser humano maduro, es paradójicamente una de las cosas a las que más nos cuesta dar explicación.

Quizás uno de los motivos por los que la consciencia resulta un elemento tan escurridizo es porque, como cualquier elemento complejo se resiste a ser reducido a unas cuántas y torpes palabras – en este caso las mías. Es su esencia, de la misma forma que yo, sin poder remediar mi condición humana, me dejo llevar por la discusión que la rodea. Y sin querer hacer de este artículo una eternidad —por el bien de nuestros queridos lectores— quería traer una aproximación un tanto poética que me llamó mucho la atención.

“Somos el medio para que el cosmos se conozca a sí mismo”.

En un universo infinito, a nuestros ojos inerte y sin consciencia aparente, somos materia que aprendió a sentir y saberse en tiempo y espacio. Es fascinante, pero tiene muchas implicaciones. Si solo somos materia, ¿qué nos separa del algoritmo que piensa y razona?, ¿conseguirá este sentirse también en tiempo y espacio como nosotros algún día? Desconozco la respuesta, pero sí sé que lo que está ocurriendo hoy nos ayudará en gran medida a resolver este misterio —si no parcialmente— en un futuro próximo.

Irónicamente, por poco plausible que sea desde nuestro punto de vista, nadie puede negar que el algoritmo experimente algo parecido. Considero que nada en la vida es blanco o negro, ni siquiera la consciencia, así que podríamos estar presenciando una de las primeras tonalidades de gris que componen el continuum de esta. Al fin y al cabo, la consciencia en el ser humano también es una experiencia intermitente, incluso estando despiertos.

Porque en más ocasiones de las que nos gustaría reconocer, actuamos y decidimos por inercia y pensamiento intuitivo antes que en base a razonamiento. Más de lo que nos gustaría reconocer, olvidamos información real e inventamos la parte que falta para rellenar la laguna. Y más de lo que nos gustaría reconocer, desconocemos lo que ocurre de verdad en nuestra mente, o dicho en palabras de Daniel Kahneman:

«El trabajo mental que produce impresiones, intuiciones y multitud de decisiones se desarrolla silenciosamente en nuestras mentes». Y sí, esto aplica a la vida tanto como a la empresa.

Incluso lo que he escrito en estas líneas es fruto de fluctuaciones de consciencia. Cuando hace unos días me enfrenté al papel en blanco —algo que tristemente cada vez hacemos menos, mi atención divagaba dispersa, los pensamientos eran fugaces y mi mente fluctuaba intentando discernir lo que sí de lo que no. Olvidé muchos pensamientos en el proceso, otros los escribí y los ordené – estos sí, de forma consciente. Pero parte de ese proceso creativo partió de una experiencia casi inconsciente: una generación de ideas espontáneas que surgieron como por arte de magia, sin traerlas de forma consciente a mi mente.

Puedo garantizar que lo que escribo es fruto de mi consciencia, pero también puedo decir con la misma certeza que la integridad de este no lo es. Por eso, en un s. XXI que satura nuestros sistemas de procesamiento de información, hay que cultivar las fluctuaciones de la consciencia; lo que ocurre en las profundidades del córtex, aunque por ahora sean indescifrables e incomprensibles.

 


Álvaro Rovira Canals
Cultura y liderazgo en Soulsight

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